25 may 2010

Correr se vuelve divertido

Nunca me había parecido tan divertido hacer ejercicio. Hace algunas semanas atrás me encontraba nada más y nada menos que en Cartago, algunos dirian en el "culo del mundo". En cuestión de segundos, esa noche se transformo en una de las mejores noches de mi vida. Como si un perro lo viniera persiguiendo mi amigo que llamaré "Blondie", comenzó a correr como si su vida dependiera de esa carrera. Nunca me imaginé que esa simple carrerita fuera a marcar mi vida. Sus pies descordinados, su respiración agitada y su cara de susto hacian la combinación perfecta para que fuera un espectaculo que yo pagaría por ver. Definitivamente ver a Blondie correr una milla o más sería algo que me haría morirme tranquila. Por eso lo pongo como mi primer requisito en Las 100 antes del punto final.

Antes de Morir


¿Alguna ve te has preguntado que pasaría si te quedaran sólo algunos meses para vivir?. Pues a mi sí me pasó por la cabeza.